Acceso directo: el camino más corto​

Acceso directo: el camino más corto​

Hay una forma mejor de acceder a tus programas más frecuentados.

Vamos acumulando cacharros: ollas de todos los tamaños, una sartén para cada tipo de comida, todo tipo de cucharones y espumaderas… Pero al final casi siempre usamos los mismos, los que mejor nos sirven.

Con los programas y aplicaciones que acumulamos en nuestro dispositivo ocurre algo similar. Por muchos que tengamos, en el día a día utilizamos unos pocos, y esos conviene tenerlos a mano, como nuestra sartén de a diario.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Acceso-directo-1-1024x577.png

Los accesos directos son iconos, imágenes normalmente situados en el escritorio, que abren un contenido determinado sin necesidad de tener que buscarlo por el ordenador.

Esta es la forma más sencilla de crearlos (en el sistema Windows):

Ve a la carpeta donde está instalado el programa del que quieres hacer un acceso directo (normalmente estará en la carpeta «Archivos de programa»).

Abre la carpeta y busca el archivo .exe. Normalmente se reconoce fácilmente, suele ser el icono del programa tal cual, pero conviene asegurarse: marca (solo marcar, sin abrirlo) el que creas que pueda ser y pulsa el botón derecho del ratón; si tienes manejo con el ratón puedes posicionar el indicador (la flecha) sobre el icono y pulsar directamente el botón derecho. Se abre un menú desplegable, abajo de todo pone Propiedades.

Al pulsar en Propiedades con el botón izquierdo se abre una ventana: debajo del logotipo pone el Tipo de archivo.

Una vez comprobado, repite la operación de marcarlo con el botón derecho para que vuelva a salir el menú: busca la acción Enviar a; al posicionar el ratón se abre un submenú en el que aparece la opción Escritorio (crear acceso directo). Le damos con el botón izquierdo y ya está hecho.

El acceso directo se reconoce porque el logotipo o icono tiene una flechita. Eso quiere decir que es una «imagen» del programa, no es donde está ubicado el programa mismo.

Todo directo y ordenado

Pero esta no es una propiedad exclusiva de programas y aplicaciones. Podemos crear un acceso directo al escritorio con la mayoría de archivos. Si tienes un archivo de escritura, de Excel, una imagen o casi cualquier objeto y quieres tenerlo siempre a mano, no hay más que repetir el proceso: marcar, dar al botón derecho del ratón y buscar Enviar a / Escritorio (crear acceso directo).

¿La «mesa de trabajo» está muy desordenada? Ordenar el escritorio es sencillo: cliquea con el botón derecho en cualquier espacio del escritorio que esté libre. Se despliega un menú donde verás Ordenar por, y de ahí las opciones Nombre, Tamaño, Tipo de elementoFecha de modificación. Ordénalo como gustes.

En la primera opción del menú desplegable tenemos Ver, donde podemos determinar el tamaño de los iconos y hasta dejar que se ordenen automáticamente.

Sugerencia: cuando instalamos algún programa o aplicación es probable que se instale un «acceso directo» en nuestro escritorio, sobre todo si utilizamos la instalación «por defecto» (es decir, por omisión, sin cambiar nada) o si expresamente consentimos en que lo haga. Así que es probable que tengamos un montón de iconos en el escritorio y algunos tal vez ni sabemos lo que son. Conviene cada cierto tiempo repasar esos vínculos para ver si realmente necesitamos esos programas; es una oportunidad de «aligerar» el ordenador. De todas formas, como hemos dicho más arriba, son iconos que representan al programa: si borramos el icono del escritorio no estamos «borrándolo», es decir desinstalándolo, sino que solo estamos «despejando la mesa».

Para desinstalar realmente un programa tenemos que ir a Panel de ControlProgramasDesinstalar un programa.

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